Febrero es el Mes Nacional del Corazón, un momento para concienciar sobre la salud cardiaca y las medidas que todos podemos tomar para prevenir las enfermedades cardiovasculares. Aunque la salud cardiaca es importante para todos, es especialmente crítica para las personas con discapacidad, que pueden enfrentarse a factores de riesgo y barreras a la atención únicos.
Las personas con ciertas discapacidades corren un mayor riesgo de padecer afecciones relacionadas con el corazón debido a factores como la movilidad limitada, los efectos secundarios de la medicación o la falta de acceso a la actividad física regular y a la asistencia sanitaria. El estrés crónico, el aislamiento social y las disparidades sanitarias también pueden contribuir a los riesgos cardiovasculares.
He aquí algunas formas de apoyar la salud cardiaca de las personas con discapacidad:
- Mantente activo: Las actividades físicas adaptadas, como los ejercicios en silla o la terapia acuática, pueden mejorar la salud del corazón.
- Alimentación sana: El acceso a alimentos nutritivos es clave. Una sencilla planificación de las comidas y los programas comunitarios pueden ayudar.
- Revisiones periódicas: Las revisiones rutinarias de la tensión arterial, el colesterol y la diabetes son esenciales.
- Controla el estrés: Establecer fuertes vínculos sociales puede reducir el estrés, lo que beneficia a la salud del corazón.
En NNCIL, nos comprometemos a apoyar el bienestar general de las personas con discapacidad, incluida su salud cardiaca. Este Mes Nacional del Corazón, difundamos el mensaje de que la salud cardiaca es para todos, porque cada latido importa.